
Hoy, millones de viajeros de todo el mundo aterrizan en Cancún cada año. Pero muy pocos saben que antes de las cuatro terminales, las pistas de 3,500 metros y los vuelos directos desde Europa, existió una franja de sascab comprimido en medio de la selva que lo cambió todo. La historia del Aeropuerto Internacional de Cancún es también la historia de cómo nació una ciudad desde cero — y de cómo una humilde aeropista se convirtió en la calle que hoy conocemos como Avenida Kabah.
1970: Una ciudad que nació del mapa, no del tiempo
A finales de los años sesenta, el gobierno federal mexicano encargó al Banco de México un estudio para identificar zonas con alto potencial turístico en el país. Los resultados apuntaron a una franja costera en el noreste de Quintana Roo: una barra de arena de 21 kilómetros rodeada por el Mar Caribe y la Laguna Nichupté, prácticamente despoblada, con aguas turquesa y arena blanca de cuarzo.
En 1970, INFRATUR — hoy conocido como FONATUR — recibió la misión de convertir esa selva virgen en el destino turístico más importante de México. El reto era monumental: no había carreteras, no había electricidad, no había agua potable, y apenas un puñado de pescadores habitaban la zona de Puerto Juárez. Para construir una ciudad, primero había que poder llegar a ella.
La Aeropista Puerto Juárez: el primer vuelo hacia el futuro
La solución fue rehabilitar una pista de aterrizaje abandonada cerca de Puerto Juárez, en lo que hoy es la entrada de la ciudad de Cancún. En 1971, esta aeropista fue reinaugurada bajo el nombre de Aeropista Puerto Juárez y se convirtió en el primer punto de acceso aéreo a la región.
Su construcción era completamente rudimentaria. La pista, de aproximadamente 1,500 metros de largo, estaba hecha de sascab comprimido — la roca caliza sedimentaria propia de la Península de Yucatán. No había torre de control, no había sala de espera, no había servicios para pasajeros.
El hito histórico llegó el 5 de febrero de 1973, cuando un avión tipo DC-6 de Mexicana de Aviación realizó el primer vuelo comercial a Cancún. Era la señal de que el proyecto era real, que el mundo empezaba a conectarse con el Caribe mexicano.
1974: Nace el Aeropuerto Internacional de Cancún
En 1974, apenas cuatro años después del arranque del desarrollo, fue inaugurado oficialmente el Aeropuerto Internacional de Cancún en su ubicación actual, a 16 kilómetros del centro de la ciudad, con pista pavimentada y capacidad para vuelos nacionales e internacionales.
Con la apertura del nuevo aeropuerto en marzo de 1975, la Aeropista Puerto Juárez cerró definitivamente sus operaciones. Con el paso de los años, aquella pista fue absorbida por las colonias del centro y hoy ese trazo histórico es la Avenida Kabah — también conocida como Javier Rojo Gómez — que recorre lo que alguna vez fue la primera pista de aterrizaje de Cancún.
En el año 2000 se colocó un monumento conmemorativo en el área donde convergían las avenidas Colosio, Kabah y Tulum. La Antigua Torre del Aeropuerto fue declarada Símbolo de Cancún por el Gobierno del Estado de Quintana Roo.
De aeropuerto regional a hub del Caribe
Durante los años ochenta y noventa, el aeropuerto creció al ritmo del boom turístico. A finales de los noventa, el Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR) asumió su administración e inició una transformación radical. El aeropuerto pasó a ser un complejo de cuatro terminales:
- Terminal 1: Vuelos chárter y aviación privada.
- Terminal 2: Vuelos nacionales con Volaris y Viva Aerobus.
- Terminal 3: Principal puerta para vuelos de EE. UU., Canadá y Europa.
- Terminal 4: Inaugurada en 2017, capacidad para más de 9 millones de pasajeros adicionales al año.
Hoy opera con el código IATA CUN, dos pistas paralelas de hasta 3,500 metros y conexión con más de 100 ciudades en el mundo.
El motor económico de Quintana Roo
El aeropuerto es el motor económico del estado. El turismo representa la mayor parte del PIB local, y el aeropuerto es el punto por donde fluye prácticamente toda esa riqueza: empleos directos e indirectos para controladores, personal de seguridad, taxistas, hoteleros, guías y comerciantes.
Con la llegada del Tren Maya, el aeropuerto se perfila además como nodo intermodal hacia Chichén Itzá, Mérida, Tulum y la costa sur de Quintana Roo.

La pista que se convirtió en calle
Hay algo profundamente simbólico en que la Avenida Kabah sea hoy una de las arterias más transitadas de Cancún. Miles de coches recorren diariamente lo que hace más de cincuenta años fue una pista de sascab donde aterrizó el futuro de una ciudad.
Cancún puede decir que su aeropuerto original se convirtió en su calle principal. Esa historia — de la selva a las cuatro terminales, de la avioneta al Airbus — es un recordatorio de que todo lo que hoy parece inevitable, alguna vez fue solo una idea trazada sobre la tierra roja del Caribe.
La próxima vez que pases por la Avenida Kabah, recuerda: estás viajando sobre la historia.
Fuentes: Azteca Quintana Roo, Quintana Roo Hoy, Taxi Shuttle Cancún, Gobierno del Estado de Quintana Roo, ASUR.
